I have forgiven padre Juanjo

El padre Junjo tras sacarse de la sotana la excomunión
Esthela and i quedamos en manos del “mismito demonio” como dijo una ñora regia en un la pagina de aciprensa http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=20648 y el padre Juanjo se quedó sin programa de tele en Televisa porque no alcanzó un acuerdo, y todo a sólo semanas del multimentado (porque tiene muchas mentas) ejercicio periodístico donde mentimos a siete sacerdotes para decirle que le poníamos con casados y no nos gustaba pagar los gansitos del Oxxo.
La excomunión debería ser un derecho consagrado en la Constitución, es chido saber que ya no vas gastar un billete en misas para honrar a tu padre y a tu madre cuando se los lleve Puro Hueso, ni en una boda, ni en XV años.
Anigüey, el pedo es que Dios no aguanta nada. Pinche vato el sábado posterior a la publicación me castigo el güey, iba en carro y pasé como siempre sobre unas vías, a la velocidad de siempre y una llanta se me ponchó, o sea que la puta penitencia me costó dos mil bolas (pesos mexicanos de 10.75 por dólar).
En medio de la noche, no callé pero miré al cielo y le dije: “pinche sentido, a ver si bajas a ayudarme a cambiar la puta llanta”, pero el güey no bajó y para decepción de los creyentes tampoco se abrió la tierra para que Satán me amparara.
Yo solo, siguiendo las sencillas instrucciones del Manual del Propietario de mi viril Toyota Yaris, puse la refacción y me fui al chante de mi madre a dormir.
Al parecer reportes extraoficiales indican que no le gustó que investigaramos exto http://www.milenio.com/index.php/2008/03/27/215583/ , pero a diferencia de Adriana Esthela Flores y yogas (Iba a escribir miza, pero sería pretenciosamente freak) meternos con la iglesia no solo hizo que humanos piadosos a los largo del continente no señalarán como apóstatas, pobres mensos, mensos pobres y siervos de Satán, no hubo castigo terrenal, al menos para mi.
Ahora en lugar de persignarme hago la señal satánica que estila en cada concierto y le digo a la gente cuando me despido: Satán te ayude.

